confianza
Con el paso de los años he aprendido que los momentos de intimidad con Él, además de especiales son primordiales para recobrar fuerzas y recibir entendimiento.
No somos una producción en masa, pues fuimos creados por un Dios perfecto, quien nos dio dones y talentos únicos que nos distinguen del resto.
Quizá las circunstancias de la vida nos han ayudado a ser inconstantes, pero debemos entender que podemos recibir disciplina y dominio propio si se lo pedimos al Señor.
El Señor nos dio un propósito y nos asignó una gran función en Su reino: llevar Su Palabra y las buenas nuevas de salvación a toda persona y nación.
La Biblia enseña que la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Todas las pruebas que nos toca atravesar a lo largo de la vida suelen provocar emociones negativas en nosotros, por lo que, en esos momentos nos acercamos a Dios para pedirle Su ayuda.
Solo en Él encontramos las respuestas, el consuelo y la paz sobrenatural que necesitamos en momentos de aflicción
A pesar de los distintos problemas que han persistido a nivel mundial, debemos seguir creyendo y confiando que Dios nos cuidará y suplirá cada necesidad en todo momento.
Todos los seres humanos necesitamos en más de algún momento ser restaurados.
Josué 6:25-27 dice: “Mas Josué salvó la vida a Rahab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía; y habitó ella entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado a reconocer a Jericó. En aquel tiempo hizo Josué un juramento, […]