
Puedes estar en desacuerdo y seguir estando presente.
Acompañar a los hijos adultos: una nueva manera de estar presentes
Cuando te casas, también entras en una historia familiar que no conocías.
Puedes ganar más y aún sentir que cada vez te alcanza menos.
Tal vez sigues esperando una respuesta, mientras Dios ya está obrando de otra manera.
Tal vez la oportunidad ya llegó. Lo difícil es creer que también es para ti.
No todo lo que cargas te corresponde resolverlo.
¡El cuerpo también nos habla y es momento de escucharlo!